Agronoticia de, Diciembre 05, 2021

Un total incumplimiento”: la desesperanza de los campesinos excocaleros colombianos

Plantación de coca en el sur del departamento colombiano del Guaviare, en el sureste del país. © Benjamin Hémar

Vieron la oportunidad de salir de la ilegalidad gracias a los Acuerdos de Paz de 2016. Cinco años más tarde, la ruralidad colombiana sigue sumida en un fuerte abandono estatal y, pese a erradicar voluntariamente sus cultivos ilícitos, la mayoría nunca recibieron la ayuda prometida. James Murillo, líder comunal de Calamar, en el Guaviare, no se acogió al programa de sustitución de cultivos de uso ilícito y afirma que muchos de los que sí lo hicieron se han visto abocados a volver a cultivar coca.

A orillas de un camino de arena rojiza y lodo se encuentra el cultivo de coca de James Murillo. Apenas una hectárea de plantación ilícita que sobrevivió a la erradicación forzosa del Ejército colombiano y con la que Murillo, líder comunal y campesino cocalero, sustenta a su familia desde hace casi veinte años. “Y no solo mi familia, también la familia de los raspachines, las cocineras, el de la tienda donde se compra el mercado…”, enumera.

El paisaje que se vislumbra hasta llegar a la plantación desde municipio de Calamar, en sur del departamento del Guaviare, son campos deforestados, kilómetros de pasto para la ganadería y un fuerte abandono estatal reflejado en la precariedad de las vías o la falta de electricidad constante en las pocas casas de madera de las veredas. “El Gobierno decía que no podía intervenir en estas zonas porque estaba la guerrilla de las FARC. Hoy en día tienen unos Acuerdos de Paz, ya no hay guerrilla, uno que otro disidente, y al igual el Gobierno aquí no invierte”, se queja.

“El programa PNIS fue un fracaso”

Murillo fue desplazado hace décadas del departamento del Chocó, en el noroccidente de Colombia, y llegó como colono hasta el Guaviare. Nunca se acogió al Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito o PNIS, fruto de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno colombiano –entonces liderado por el expresidente Juan Manuel Santos– y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “No me quise acoger al programa porque vi que no era muy viable ni satisfactorio viendo que ya en otras zonas donde se implementó el PNIS fue un fracaso y un total incumplimiento”.

James Murillo, campesino cocalero y líder comunal del municipio de Calamar, en el departamento del Guaviare. © Marina Sardiña

Desde la parte trasera de la camioneta señala hacia el verde horizonte y recuerda que hace pocos años todos esos pastizales eran largos campos de coca. Pese a estar en una región amazónica apenas hay bosque ni selva, solo árboles caídos y pequeños focos de incendios provocados para facilitar la deforestación.

“Más que todo la ganadería fue una de las cosas que el mismo Gobierno nos incentivó a los campesinos para que dejáramos la coca. Hoy en día, al ver el foco de deforestación, nos están diciendo que no. Al paso que vamos nos va a tocar volver a sembrar coca”, critica Murillo, indicando cómo diferencian las fincas de los grandes terratenientes con el color de los posters que sujetan el alambrado. Vender pasto para el ganado, dice, es el nuevo y más lucrativo negocio en la zona.

La deforestación está incrementando en la región amazónica del Guaviare debido a la ganadería extensiva. © Marina Sardiña

La deforestación masiva continúa incrementando a las puertas de la Amazonía colombiana

La deforestación masiva se ha incrementado exponencialmente desde la desmovilización de las FARC y este corredor biológico, rodeado de reservas naturales, como la Serranía de Chiribiquete, está entre los diez municipios de Colombia con más focos de deforestación. Solo en 2019 perdió casi 6.000 hectáreas de territorio protegido. “Para que una familia de diez pudiera sobrevivir de la coca se necesitaban apenas dos hectáreas de monte tumbadas, para que esa misma familia subsista del ganado se necesitarían 200 hectáreas de pasto”, contesta Pablo Peña, excampesino cocalero, quien intenta concienciar a otros agricultores y ganaderos de esta problemática. 

Con la firma del Acuerdo de Paz en 2016 llegaron los ecos de esperanza a la ruralidad colombiana. Se suponía el fin de más de cinco décadas de conflicto, que dejó unos 220.000 muertos, miles de desaparecidos y desplazados internos. Esa ilusión la tuvo Pablo y millones de colombianos más: “Cuando se hace el Acuerdo de Paz sentimos esa tranquilidad de que iba a haber un cambio”.

Los más afectados por el conflicto creyeron en esa transformación de país que conllevaría la paz, enfocada también en acabar con las desigualdades históricas y un abandono estatal endémico.

Fue el anhelo de miles de familias de una vida ajena a la ilegalidad de los cultivos de coca, hasta entonces el principal sustento de la mayoría de personas de esta región. Desde el taxista hasta el panadero del pueblo, todos se lucraron en algún momento del negocio de la coca y no tienen reparo en contarlo. Incluso, hace pocos años, cuando el dinero en efectivo escaseaba en la zona, la pasta base de coca servía como moneda de cambio para hacer mercado. “Podías cambiarla por ropa, cerveza, arroz”.

“Una total mentira”

Cinco años más tarde, en las veredas más remotas –donde la presencia del Estado sigue siendo tenue y se fortalecen las disidencias y otros grupos armados que se lucran del negocio de la droga– sus habitantes se sienten engañados. “El Gobierno actual ha sido contrario a los Acuerdos de Paz (…) las crecientes desigualdades han afectado más al campesino, cuando el campesino es el que sostiene las ciudades”, interviene tímidamente Luis Eduardo Vaca, también campesino excocalero originario del municipio de Calamar.

Su proyecto productivo a cambio de la erradicación de su pequeño cultivo de coca era sembrar cacao y “cultivar peces”, pero han pasado los años y la única ayuda recibida fue un salario mínimo mensual durante el 2017, unos 12 millones de pesos. Ahora sobrevive como jornalero trabajando en fincas “pero lejos de la coca, porque si vuelvo a cultivar o raspar coca me meten preso”.

Plantación de hoja de coca en el municipio de Calamar, Guaviare. © Marina Sardiña

Unas 99.000 familias, de 54 municipios colombianos, se inscribieron en el programa PNIS –enmarcado en el punto cuatro del acuerdo: solución al problema de las drogas ilícitas– que ofrecía ayudas económicas y subsidios del Gobierno a cambio de que erradicaran voluntariamente los cultivos ilícitos. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC) se han erradicado casi 44.000 hectáreas de cultivos de forma voluntaria y asistida.

El 98% de los campesinos que se acogieron al programa han cumplido en la erradicación voluntaria, pero –cuando se cumple un tercio del plazo de quince años para la implementación completa del programa– muchos campesinos repiten lo mismo: “fue una total mentira”.

“Nos acogimos y lo que sufrimos fue necesidades porque arrancamos la coca, pero no teníamos otro cultivo alternativo a eso. Y de ahí hemos venido mal, mal, porque la única alternativa que llega es la ganadería”, resume Peña. Debido a la calidad del suelo, cultivos como el cacao o árboles frutales no llegan a ser productivos y cuando dan frutos “no tenemos forma de sacarlos al mercado porque no hay vías ni medios” por la falta de inversión estatal en los territorios.

Para sacar los productos agrícolas se necesitan grandes camionetas que puedan transitar las trochas de lodo, lo aumenta los costos y las pérdidas para los campesinos excocaleros. © Marina Sardiña

En la ruralidad colombiana, muchos campesinos han vuelto a cultivar coca pese a los Acuerdos de Paz

Terminar con la pobreza y las desigualdades en las zonas rurales se suponía parte de los acuerdos, pero está lejos de ser una realidad. “Donde nosotros vivimos solo nos tienen en cuenta para las elecciones, ¿pero lo otro? Ni para la salud ni la educación ni las vías”, dice. Sin alternativas viables, muchos como Murillo continúan sobreviviendo mediante el cultivo de coca, que se ha incrementado hasta un 10% en el último año en la región pese a los acuerdos.

“En el momento, en el sector donde estoy el cultivo de coca es una alternativa, porque es más fácil cultivar coca para sacar el producto que no a cultivar plátano o yuca, para sacar al comercio porque voy a tener pérdidas. Vale más la producción que lo que me pagan allá en el comercio”, reitera. Según la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP) Colombia registró 245.000 hectáreas de cultivos de coca el año pasado, frente a las 212.000 hectáreas de 2019.

El Gobierno “nos ha atacado más a nosotros, los campesinos”

Sin embargo, muchos campesinos que siguen apostándole a la paz han tomado conciencia de la importancia de conservar el medioambiente, puesto que de ello depende su supervivencia. En los últimos años el Gobierno, relata Peña, “nos ha atacado más a nosotros, los campesinos”.

Antes de que se formaran organizaciones rurales por la defensa del territorio y el ecosistema “el Gobierno no se preocupaba por eso”. “Cuando nos organizamos y empezamos a señalar que la causa de la deforestación es por el abandono estatal y el incumplimiento de los Acuerdos de Paz, nos comenzaron a meter la ley, militarizando y con el plan ‘paz con legalidad'”.

Sobre el municipio y su biodiversidad pesan “un puñado de leyes” que impiden a los campesinos deforestar ni sembrar ni tener ganado al ser áreas protegidas. Si bien ya no temen el sonido de las avionetas militares que lanzaban glifosato para erradicar forzosamente los cultivos de coca, temen que el sonido de las motosierras atraiga a la Policía, las denuncias, judicializaciones o desplazamientos por deforestar áreas protegidas.

Paseando entre las matas de coca que apenas les llegan por encima de las rodillas, bajo un sol radiante de medio día, los tres campesinos dialogan sobre las bonanzas que trajo la coca a la región, pero mantienen un silencio incómodo cuando se les pregunta por cómo era la vida cuando la guerrilla era la autoridad en la zona. “Yo no voy a decir nada malo de ningún grupo porque estoy vivo, sobrevivo y eso es mucho”, dice Vaca, consciente de que en la zona todavía hay una alta presencia de disidencias de las FARC que nunca depusieron las armas, algo que hace que la violencia del conflicto sea patente en el territorio. “Estamos más tranquilos, eso es cierto”, contesta Peña.

Gran presencia de las disidencias de las FARC y otros grupos armados ilegales

Pero la violencia está lejos de desaparecer en el campo colombiano y se ceba especialmente con los líderes sociales y ambientales, campesinos y combatientes desmovilizados: más de 1.200 asesinatos en los últimos cinco años. Esa misma mañana cuatro campesinos fueron asesinados en otra vereda más alejada del municipio, supuestamente a manos de las disidencias, según la organización Indepaz se trata de la masacre número 86 ocurrida en 2021.

Un joven soldado hace guardia sobre el puente Nowen, que atraviesa el río Guaviare y que es la entrada a la capital del departamento. © Marina Sardiña

Esa noche comenzó a rotar entre las comunidades un panfleto de las disidencias con una amenaza para los habitantes: “decretamos a partir del momento que queda totalmente prohibido el tránsito de cualquier vehículo donde o hacia el sector de La Paz o cualquier otra vereda rural. No queremos ver a nadie circulando por estos lugares (…) cumplan o no responderemos por quienes se atrevan a desafiarnos”.

Un poco más lejos de la entrada principal al campo, Murillo muestra el laboratorio –escondido entre altos árboles– donde hasta cuatro veces al mes procesa las hojas de coca para transformar su alcaloide en pasta base de coca, mezclándolas con hasta siete químicos que van desde la gasolina hasta el cemento y el permanganato. Cambia de tema y evita explica quién le compra la pasta base de coca. Según un informe del International Crisis Group: “El grupo disidente de las FARC Frente 1 mantiene un ‘control total’ sobre el cultivo y procesamiento en el departamento del Guaviare, de acuerdo con declaraciones militares”.

En el lucrativo negocio de la coca, los estigmatizados campesinos son los más vulnerables y los que enfrentan todas las violencias de una guerra sin fin. Desde los empobrecidos “raspachines” que recogen las hojas (a cambio de unos 50.000-80.000 pesos colombianos al día); los campesinos dueños de la finca que las convierten en pasta base de coca, después llegan “los chichipatos” (a menudo jóvenes del campo pagados por los narcotraficantes y grupos armados) que le compran la pasta y se la entregan a los grupos ilegales. 

El cuarto eslabón en la cadena –y el más oculto– los narcotraficantes: disidencias, paramilitares y otros grupos al margen de la ley refinan a base de químicos la pasta gris y la convierte en cocaína blanca que será exportada a Europa o Estados Unidos, entre otros. Murillo vende dos kilos de pasta base de coca por unos seis millones de pesos, poco más de 1.300 euros. En Reino Unido un gramo de cocaína cuesta más de 50 euros.  

– James, ¿no tienes miedo que la Policía reconozca el cultivo o te puedan judicializar por esta entrevista?

– No, ellos saben dónde está. No pasa nada. 

Cambiar la coca por el turismo, un sueño de futuro

A más de cuatro horas en carro de Calamar, unas dos horas y media de la capital del departamento, San José del Guaviare, se encuentra la vereda de Cerro Azul, convertido en la joya del turismo en la región gracias a las ancestrales pinturas rupestres o el río de colores rosados, Tranquilandia.

Durante los años del conflicto todas esas riquezas naturales estuvieron ocultas e inaccesibles. La paz abrió la oportunidad del turismo para muchos campesinos de la zona, como Edilson Pinto, quien antes de la pandemia recibía a los turistas en su Finca Chontaduro con un propósito: “darle a conocer a todos los viajeros el tema de las matas de coca, que esta era la realidad, la economía que durante unos años se vivió en el Guaviare y en otros departamentos”.

La familia de Pinto se trasladó al departamento hace más de cincuenta años “para trabajar y cultivar la coca”, relata, así fue como sus padres le compraban los lápices y cuadernos para poder estudiar. Con los años, Edilson tuvo su propia plantación: “el tema de cultivo de coca nunca nos llenamos de plata, pero sí fue una economía, una entrada de dinero que sosteníamos a la familia y había para todos un poquito, para los raspachines, los obreros, la muchacha que cocinaba”.

A finales de 2016, Pinto pensó en los acuerdos como una salida para iniciar una vida mejor. Durante años vio perder muchos de sus cultivos debido a las aspersiones aéreas con glifosato o las erradicaciones forzosas: “con los helicópteros había una presión, un susto, una preocupación. Era como una terapia, no se podía vivir como tranquilo”, recuerda este excocalero.

Sobre el glifosato, que el Gobierno del presidente Iván Duque intenta volver a implantar es crítico: “los grandes allá de corbata y camisa blanca hablan de que el glifosato no le hace daño sino solo a los cultivos de coca, eso es una mentira. Arrasa con todo lo que encuentre, si le cae a la coca la mata, si le cae a la selva la mata”.

Con las pocas ayudas que el Estado le ofreció a través del programa PNIS plantó chontaduros, que dan nombre a su finca, y otros árboles frutales; pero no llegaron a ser productos ni rentables. Intentó con el ganado y aún conserva los potreros cuyo pasto arrienda por “veinte pesos por vaca al mes”. Fue, sin embargo, en el turismo donde encontró su pasión y la oportunidad de emitir un mensaje al exterior.  

“Hicimos el ejercicio en el tema de turismo y es una cosa muy diferente. Escuchamos los helicópteros del Ejército, pero hay tranquilidad, es una cosita diferente que cuando vivíamos antiguamente. La preocupación sobre el tema de los aviones que venían a molestar, a fumigar, a quemar a dejarnos sin nada” parece cosa del pasado.

Su camino no ha sido fácil, en su intención por reconducir su vida comenzó también a recuperar animales salvajes como el tapir, lapas o guacamayas. Los mismos que durante mucho tiempo los cazadores de la zona –y el mismo- mataban. Eso le generó una serie de conflictos con la comunidad de las veredas cercanas.

La falta de electricidad o de vías transitables para que el turista llegara a su finca fue otro de los impedimentos con los que ha tenido que lidiar y que le han hecho replantearse durante el último año si seguir con su proyecto turístico o, como el abandono condenó a muchos campesinos, volver a los cultivos. “Si el Estado nos apoya en el tema de las vías, en la energía, en el turismo, si de verdad ayudara en este ejercicio, créanlo que la gente pensaría diferente”, dice.

En su labor enfocada al turismo comenzaba un recorrido a través de la finca, recibiendo a los visitantes con un jugo amazónico con los frutos que ellos mismos producían. De allí pasaba a la parte de atrás del terreno, donde todavía mantiene una hilera con diferentes tipos de matas de coca. Allí les explicaba las diferencias entre las plantas “mostrar que al contrario de lo que se dice, eso de ‘la mata que mata’ es una gran mentira, porque la mata como tal no es dañina, lo que sí son los químicos que le inyectamos para sacar la pasta”.

Plantas de coca con las que Edilson elabora brebajes y dulces. © Marina Sardiña

Una vez aprendida esa primera lección, los trasladaba hasta el laboratorio o “cambuche” donde años atrás él mismo producía la pasta base de coca que, confiesa, le vendía la pasta que procesaba “al que la quisiera”. Primero fueron las FARC “y ahí no podías vender a otros porque te acusaban de estar robándoles y tu vida corría peligro”, pero también a los “muchachos de Pablo Escobar”, el mayor y más célebre narcotraficante de Colombia.

Bajo unas vigas de madera negras “el Ejército vino y me lo quemó una vez”, mantiene intacto los elementos con los que se producía la pasta. En una repisa, Edilson ordena la hilera de tarros con el nombre del producto que contienen en tres idiomas: inglés, español y francés.

Allí inicia su pedagogía. Repasa uno a uno los siete productos químicos que le aplican a las hojas –previamente picadas y machacadas– para lograr la pasta, que guarda en un pequeño bote. Edilson asegura que reconoce a aquellos turistas que en algún momento han consumido cocaína “les cambia la cara o dejan de escuchar cuando les explico el proceso de la pasta”.

Algunos incrédulos le preguntan si lo que cuenta es verdad. Su misión: “darle a conocer, porque hay gente que consume, pero no sabe que es lo que están consumiendo. Si le damos esta teoría y le damos a conocer la realidad, créanme que pronto salvamos un poco de seres humanos”. 

Autor y fuente https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20211121-colombia-conflicto-plantaciones-coca-paz

Administrador
Autor: Administrador TuAgro

Antioquia, Colombia

Compartir

Compartir noticia

Diciembre 17, 2021
Si Quiere Un Minipig, Lea Esto Primero
Tulio ya no es tan pequeño, tiene tres años y pesa 23 kilos. Todavía puede crecer más, hasta los cinco. FOTO CORTESÍA. os cerdos miniaturas requieren muchos cuidados. Dueños de estos animales de compañía iniciaron campaña informativa. Tulio prefiere el banano y la fresa por encima de otras frutas. Le gusta además el pepino y la zanahoria. Inmediatamente se levanta se va a su tapete preferido. Es un cerdo miniatura tranquilo al que le encanta que lo mimen, posa para las fotos y socializa con perros. Tiene tres años y pesa 23 kilos. Andrea Agudelo Soto es su dueña, hace tres años Tulio llegó a su vida y hoy es una de las precursoras de la tendencia responsable de este tipo de mascotas que comenzó a ser popular hace un par de años. Ella, junto con siete personas más, entre propietarios, zootecnistas y veterinarios crearon Oink Colombia (@MiniOinkCol en Instagram), un espacio de información acerca de cerdos mascota que además realiza un censo nacional “en el que ya tenemos inscritos más de 200 minipigs”. Esperan para el próximo año tener unos mil. No son un regalo Agudelo insiste en que hay bastante información errada alrededor de los cerdos miniatura y que justo por estas épocas decembrinas se los dan de regalo a los niños como una mascota normal. “La gente los ve muy lindos y tiernos, pero hay que hablar con la verdad: no se quedan pequeños, duran hasta 20 años, pueden pesar hasta 100 kilos, nunca se van a ver como un cerdo de granja que llega hasta 300, pero sí van a crecer”, cuenta. El veterinario Nicolás Jaramillo aclara que un minipig es distinto a un cerdo de granja aunque comparten la misma anatomía y fisiología, “estos animales tienen comportamiento de animal doméstico, son muy inteligentes, con personalidad, tienen muchas vocalizaciones y hacen vínculos con las personas fácilmente”. Jaramillo aclara que no son mascotas para niños, “necesitan más cuidados de los que el niño le puede dar. Requieren entrenamiento, paciencia y sobre todo tiempo”. Así lo confirma Agudelo, quien cuenta que su rutina, desde que Tulio llegó a su casa, cambió por completo. “A él tengo que darle una dieta precisa que le envía el veterinario. Hay que pesarle la comida, que va entre frutas, verduras y proteína vegetal. Comen tres veces al día, no puedo dejarlo solo y me toca contratar niñera”. Esto porque son más dependientes y requieren atención y compañía. El doctor Jaramillo añade que hay que, además de prepararles el alimento, ejercitarlos y entrenarlo. “Un minipig malcriado nadie se lo va a soportar, hay que jugar con él para que no se estrese y haga daños, es también darle entretenimiento y que no se aburran”. Cuidados médicos El veterinario describe que como mínimo deben visitar al médico cada tres meses, para desparasitación, exámenes de rutina, limado de pezuñas (en caso de que lo requieran) y limado de colmillos. Es importante que estén esterilizados. Un macho sin castrar tendrá comportamientos molestos y agresivos”, precisa. Al igual que perros y gatos tienen un sistema de vacunación especial. “Un plan cada tres meses, seis y un año. Estos animales requieren un cuidado especial de los veterinarios”. Precisamente el Instituto Colombiano Agropecuario está socializando en el país el proyecto de resolución de cerdos miniatura en el territorio nacional, “son animales susceptibles de contraer peste porcina clásica y pueden ser un factor de riesgo en la diseminación de esta enfermedad y otros agentes infecciosos. Por lo tanto es necesario regular la cría, comercialización y tenencia responsable de cerdos miniatura en el territorio colombiano”, dice la institución en un comunicado de prensa. Confirma el veterinario que un minipig no es comestible como un cerdo de granja, “no se crían para ello” y que con este animal u otra mascota la gente no se deje llevar en Navidad como regalo, “toda mascota necesita un dueño responsable. Yo le recomiendo a la gente que se informe con amigos o conocidos que tengan perros, gatos, minipigs y pregunten cuales son las responsabilidades y cuidados. No queremos animales abandonados el próximo año por que no los saben tener”. Andrea seguirá narrando las aventuras de Tulio en su cuenta de Instagram @tulio_pig, pero además la vocería en la tenencia responsable de este tipo de mascota. Autor y fuente POR CLAUDIA ARANGO HOLGUÍN CLAUDIA ARANGO HOLGUÍNContactar Periodista, presentadora y locutora. Fui DJ de radio, reportera de televisión y ahora disfruto el ejercicio de escribir a diario. Melómana, cinéfila y seriéfila. https://www.elcolombiano.com/cultura/mascotas/minipig-todo-lo-que-debe-saber-antes-de-tener-uno-PE12168575
Diciembre 17, 2021
Cada Vez Hay Más Perros Y Gatos En Los Hogares Colombianos
Perros y gatos, los preferidos en los hogares colombianos. FOTOS Camilo Suárez Por POR JAIME HORACIO ARANGO D La pandemia y el confinamiento llevaron a que creciera la población de mascotas en los hogares. También llegaron conejos y minipigs. Los hombres son los que más gatos adoptan en Colombia. Los prefieren por que son independientes y su cuidado es menos complejo. Ellas, por el contrario, prefieren los perros. Estos son más activos, más juguetones. Además de los caninos y los felinos a las casas también han llegado otras especies, aunque en menor escala, como conejos, hamsters y minipigs (cerdos vietnamitas). Cada vez hay más mascotas en los hogares. También cada vez hay menos especies protegidas (aves y reptiles, especialmente) en cautiverio. El informe de 2020 de la consultora Brandstrat señala que por cada diez hogares en seis hay una mascota. “De esas seis, cuatro de ellas tienen perro; 1,5 tienen gato y 0,5 tienen otras especies”, apunta Víctor Manuel Molina Díaz, director científico de mascotas, de Boehringer Ingelheim y Máster en medicina veterinaria, que resalta que aunque el perro sigue siendo el rey, el gato cada vez araña más ese título. Las datos coinciden con los entregados por la empresa Raddar, que habla de una población de por lo menos 5 millones de mascotas en el país. En Bogotá, Medellín y Cali, en ese orden, reportaron la mayor tenencia de mascotas. Donde menos hay es en Cartagena y Manizales. Covid Las cifras de tenencia y adopción aumentaron de manera exponencial en los dos últimos años. La razón, explica María Camila Salazar, Médica Veterinaria de Tierragro, se debe a la cuarentena y el confinamiento. “La permanencia de las personas en el hogar y la necesidad de compañía de quienes viven solas jalonó estas cifras”. Otro ítem que aumentó tras el covid-19 fue el de familias que ya tenían mascota y llevaron una más a la casa. A menor número de hijos en una familia, mayor cantidad de perros y gatos. Entre más personas viven solas, más mascotas llegan. Iván Darío Mejía Arrovaye, gerente de Tierragro, agrega que el tema fue tan evidente que a finales de 2020 varios centros de adopción de mascotas reportaron que por primera vez en mucho tiempo tenían pocos gatos y perros para entregar. El crecimiento de adopción viene aumentando desde hace ocho años. Ya las mascotas entraron a formar parte de las familias, dejaron de estar en los patios y solares de las casas, de ser alimentados con las sobras del almuerzo y pasaron a dormir en sus propias camas, tener alimentos especializados y centros de estética y bienestar. La relevancia que han ganado los animales de compañía hizo que los productos para ellos ingresaran a la medición de la canasta familiar que realiza el Dane. En México, añade el gerente de gerente de Tierragro, en 2020 se gastó más en el renglón de mascotas que en el de bebés. Cuál es la indicada No hay fórmulas matemáticas y exactas para decir si el perro o el gato es la mascota perfecta. Para María Camila Salazar todo se limita a un tema de empatía. Eso sí, cada grupo poblacional es más compatible con una raza o con otra. Para las personas activas la recomendación es tener mascotas jóvenes, que requieren juego, ejercicio físico y su cuidado demanda más esfuerzo. Para los adultos mayores o personas que tienen limitaciones de movilidad lo adecuado es tener a su lado un perro o un gato “más calmado, ya mayor”. Para quienes viven solos y permanecen mucho tiempo por fuera de la casa “el ideal “ es un gato. Son independientes y autosuficientes. Una mascota vuelve a las personas más cariñosas, afectuosas, solo basta escuchar la forma en la que les hablan a sus perros y gatos para constatarlo . Autor y fuente JAIME HORACIO ARANGO DUQUEContactar Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia. https://www.elcolombiano.com/cultura/mascotas-cada-vez-hay-mas-perros-y-gatos-en-las-casas-AC16054523
Diciembre 17, 2021
Coquecol Busca Transformar El Sector Minero En Colombia
La minería es un sector que avanza e innova constantemente con el fin de hacer más eficiente su negocio y de operar bajo principios de sostenibilidad, ante ese escenario, Coquecol ha anunciado el cambio de su propósito como compañía y ha realizado una actualización de su imagen corporativa. Contribuir al progreso humano generando confianza y sostenibilidad desde el origen del acero, es el nuevo propósito que define el actuar de Coquecol en la ejecución de su negocio, y tal como lo explicó Ricardo Blanco, CEO, “en Coquecol trabajamos todos los días por brindar un excelente producto y servicio a nuestros clientes, como también procesos innovadores y responsables que aporten desde la integridad al sector, a las comunidades y a los colaboradores”. Y agregó que “queremos, en el día a día hacer las cosas bien, mejor cada día, para que la industria del acero y del carbón metalúrgico sea percibidas como agentes de progreso y de bienestar”. El coque metalúrgico en Colombia, según la Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón), se consolidó como el sexto producto de exportación del país, durante el primer semestre de 2021, luego de pasar de US$312 millones a US$534 millones, lo que significó un crecimiento de 71,17 %, dinámica propiciada especialmente por el aumento en los precios internacionales de este producto, que en este año han logrado superar la barrera de los US$480/ton FOB (Free On Board). Colombia actualmente se distingue como el tercer exportador mundial después de China y Polonia, alcanzando cerca los cuatro millones de toneladas anuales. Este proceso que está viviendo Coquecol es coherente con el reconocimiento recibido como la décima mejor empresa minera y la quinta mejor según la votación de los colaboradores en 2021, durante el séptimo Panel de Reputación del Sector Minero, y con el enfoque que tenido la compañía en sostenibilidad. Coquecol tiene 20 % de participación en el mercado y genera más de 1.000 empleos directos en el país. “Hemos aprovechado para realizar cambios en la imagen corporativa de Coquecol, y del Grupo y sus empresas, con el fin de transmitir nuestra cultura corporativa hacia nuestros públicos externos”, comentó Ricardo Blanco CEO de la compañía. Sobre la nueva imagen de Coquecol, Blanco precisó que “se presenta un logo más moderno, sobrio sereno y compacto que busca transmitir la confianza a través de la estabilidad, y con el logo símbolo queremos transmitir infinitud de posibilidades que ofrece la innovación y el carácter sostenible de la marca”. Autor y fuente https://www.valoraanalitik.com/2021/12/13/coquecol-busca-transformar-sector-minero-colombia/
Diciembre 17, 2021
Son Centrales De Abasto Los Héroes De La Pandemia
Permitieron el suministro de alimentos para millones de mexicanos en el momento más agudo del confinamiento por Covid-19 TOLUCA, México, 7 de Diciembre de 2021.- La Central de Abasto de Toluca cambió su imagen, como parte del proceso de modernización y mejora continua que lleva a cabo el Consejo de Administración que encabeza Pascual Vilchis Sánchez. Como parte de este proceso, este martes se inauguró la nueva fachada del acceso principal de este que es el principal centro de comercialización de productos básicos y de uso generalizado del Valle de Toluca. Al respecto, Pascual Vilchis Sánchez, presidente del Consejo de Administración de la Central de Abasto de Toluca, destacó el trabajo de todos los miembros de la mesa directiva y de cada uno de los condóminos que todos los días trabajan intensamente en beneficio de miles de compradores. Aseguró que poco a poco se han ido remodelando algunas áreas, como ahora la entrada principal para dar la bienvenida a productores, comerciantes y compradores. “La imagen de la Central de Abastos se ha ido mejorando y se espera que pronto sea una central digna, en beneficio de todos los comerciantes”, indicó. “Lo que representa este Consejo de Administración es una gran responsabilidad, ya que se compone de 62 hectáreas y hay que estar atentos para que los locatarios tengan un buen servicio y esto se refleje en los consumidores”, indicó. La nueva imagen de la Central de Abasto de Toluca En su oportunidad, Pablo Valdovinos, director de Comercio de la secretaria de Desarrollo Económico del Estado de México, destacó que las centrales de abasto desempeñan un papel fundamental en la distribución, suministro y comercialización de productos alimenticios que llegan a toda la población. “En el orden nacional: Distribuyen el 73 por ciento de los alimentos agropecuarios y pesqueros, impactan en 35.5 millones de hogares y conservan 1 millón 850 mil empleos directos”, destacó. Pablo Valdovinos agregó que el Estado de México contribuye con el 7.6 por ciento de los establecimientos comerciales en el país, gracias a la actividad realizada mediante las centrales de abasto de Toluca, Ecatepec, Tultitlán, Atizapán de Zaragoza y San Vicente Chicoloapan, y de una unidad más próxima a inaugurarse en Tecámac. Dijo que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha catalogado a las centrales de abasto como los Héroes de esta Pandemia, porque permitieron y permiten el suministro garantizado y adecuado de los alimentos para los mexicanos y mexiquenses. La Central de Abasto de Toluca cubre las necesidades alimentarias de 11 municipios: Toluca, Zinacantepec, Almoloya de Juárez, Temoaya, Otzolotepec, Xonacatlán, Lerma, San Mateo Atenco, Metepec, Calimaya y Mexicaltzingo; en ella se conservan 5 mil 800 empleos directos y 17 mil 400 empleos indirectos. Todos los días acuden a estas instalaciones un promedio de 23 mil clientes a comprar una gran diversidad de productos y mercancías que en ella se comercializan. Estableció que la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de México es una aliada de los empresarios, emprendedores y productores, “porque valoramos su importancia no sólo como agentes de la economía generadores de riqueza, sino también como promotores de mayores oportunidades de empleo y de ingresos para las familias mexiquenses”, concluyó. Finalmente, el presidente de la Cámara Nacional de Centrales de Abasto (CANACA), Arturo Fernández, reconoció el trabajo de Pascual Vilchis Sánchez, el cual se ha transformado en mejoras continuas en beneficio de quienes ahí laboran y de quienes visitan la Central de Abasto de Toluca para adquirir alimentos y artículos básicos. Pascual Vilchis Sánchez / Presidente del Consejo de Administración de la Central de Abasto de Toluca Autor y fuente Grupo Puntual / Carlos Moreno Carreto Son centrales de abasto los Héroes de la Pandemia
Diciembre 17, 2021
Artesanías Colombianas Podrían Llegar A Tiendas De La Talla De Walmart
Estos productos son altamente apetecidos en el mercado internacional por su calidad, expresión cultural y porque tienen una historia detrás. En lo corrido del año estas exportaciones han crecido un 85 %. Artesanos colombianos muestran sus trabajos. Foto: Óscar Pérez Que más productos hechos por artesanos colombianos lleguen a mercados internacionales, y que estos se vean en las vitrinas de grandes retailers como Walmart, y joyerías como Nordstrom, es una realidad que se aproxima gracias a diversas ruedas de negocios que se han realizado en los últimos días. Así lo confirmó ProColombia al referirse a la feria de artesanías más importante del país, Expoartesanías. Según la agencia gubernamental, la edición de este año ha conectado a más de 20 compradores internacionales con 176 proveedores locales, en 246 citas. Se prevé que estás permitirán negocios que lleven los productos colombianos a Francia, Japón y Estados Unidos, entre otros países. “Sectores como el joyero y el hogar, debido a su innovación en los diseños, y los productos tejidos a mano, son algunos de los productos que más han llamado la atención de los compradores internacionales en Expoartesanías”, precisó ProColombia. Entre los compradores invitados a Expoartesanías está Exporta Technologies, una empresa estadounidense que conecta a compradores globales con proveedores de América Latina. Su gerente de adquisición, Daniel Bedoya, explica que le sorprende la variedad que tiene el país en esta materia, además de que los diseños son bastante atractivos para el mercado internacional, y en superficies como Bath Body & Beyond. “Allá llaman mucho la atención los diseños porque los buscan autóctonos: que expongan una cultura y tengan una historia atrás, y Colombia es muy fuerte en eso. Además, la calidad es supremamente fantástica. El sector se mueve mucho, las joyas y los accesorios son de los más fuertes en nuestra plataforma”, agregó. Por su parte, la presidenta de ProColombia, Flavia Santoro, destacó el reconocimiento que tienen las artesanías en el mercado internacional, amén de la competitividad con la que cuentan al reflejar la riqueza multicultural que tiene Colombia. Fuente y autor https://www.elespectador.com/economia/artesanias-colombianas-podrian-llegar-a-tiendas-de-la-talla-de-walmart/
Diciembre 17, 2021
Así Cultivan El Tomate Orgánico Los Campesinos De Usme
A pesar de la realidad de muchos campesinos por la falta de herramientas para hacer competitivos sus productos, estos cultivos cuentan con tecnología de punta Foto: cortesía Durante años don Juan Antonio se dedicó al cultivo de productos tradicionales colombianos, producción que aseguran estos campesinos ha decaído en los últimos años en Colombia. “Ya nadie se preocupa por el campesino y sabemos que el campesino es el que lleva la comida a la ciudad”, dice Juan Antonio Merchán, campesino. Por esta razón, para estos cultivadores de Usme en Bogotá, se creó el programa ‘Es campesino local’, que tiene como fin mejorar la calidad de vida de estas personas, fortaleciendo la producción agropecuaria y económica. “Generar encadenamiento productivo, economía circular, economía solidaria en la ruralidad de Usme y empoderarla como la despensa de Bogotá”, sostiene Mabel Sua, alcaldesa local de Usme. Gracias a ese programa, en este invernadero se dedican al cultivo de tomate orgánico, una hortaliza que forma parte de la dieta de millones de personas en el mundo y que lo convierte en un producto obligado en la cocina. “Ya con esto ellos tienen la capacidad de producir y de comercializar durante todo el año el producto”, expresa José Darío Ramírez, ingeniero agrónomo. A pesar de la realidad de muchos campesinos por la falta de herramientas para hacer competitivos sus productos, estos cultivos cuentan con tecnología de punta y capacitaciones técnicas para que estas familias campesinas puedan sacar adelante sus cosechas. “El objetivo final es que el campesino tenga una vida digna, ¿cómo se consigue?, con unos ingresos constantes durante todas las semana”, añade Ramírez. El producto no solo se ofrece en la capital del país, gracias a la apuesta por los cultivos orgánicos, ahora estos cultivadores de la Bogotá rural tienen la posibilidad de ingresar al mercado internacional a través de multinacionales que optan por alimentos naturales. “Nosotros no fumigamos con químicos, puesto que sabemos que eso es dañino para la salud”, dice María Felisa Torres, campesina. “La inversión del recurso no solamente es financiera sino humana, técnica, de maquinaria e insumos para mejorar la calidad de la producción de nuestros campesinos y, además, les garantiza soberanía y sostenibilidad económica”, destacó Mabel Sua, alcaldesa local de Usme. Así, campesinos como don Juan Antonio siguen fortaleciendo y estrechando su amor por el cultivo de tomate, amor que como en los cuentos de hadas será hasta que la muerte los separe. Autor y fuente: https://www.las2orillas.co/asi-cultivan-el-tomate-organico-los-campesinos-de-usme/ -.Por: Juan Sebastian Villamil Gomez | diciembre 10, 2021 Etiquetas: Campesinos de Bogotá, Cosechar en Usme, Cultivos orgánicos, Hortalizas, Tomate orgánico
Diciembre 17, 2021
Campesinos Con Internet
Permitir que los jóvenes en el campo puedan aprender algo más que leer y escribir, y estar en capacidad de contar con tecnologías que les permita acceder a la información y aprender a manejarla. Según el gerente de Microsoft, cuando se cumpla el plan del gobierno de conectar el 70% del territorio con tecnología 4G, todavía quedará por fuera un 30% que no tendrá acceso a internet, lo que equivale a una población de 10 millones de habitantes, que está representada en todas las áreas rurales de Colombia, donde se encuentra el campesino que no tiene vías de comunicación, medios de información, ni ninguna clase de asistencia, lo que lo coloca en un estado de desprotección apreciable y lo hace vulnerable en medio del abandono y la pobreza. Microsoft dice que existe la tecnología para que, a través de la televisión, dentro de un sistema que se denomina “espacios en blanco” entre un canal y otro, pueda existir internet, de tal manera que los campesinos puedan conectar sus dispositivos móviles (celulares o computadores). Esta tecnología permitiría el acceso a plataformas relacionadas con formación educativa, ilustración en temas de agricultura y ganadería, y a su vez en telemedicina, lo que permitiría mejorar las condiciones de salud; y de ahí en adelante, un espectro de oportunidades, a medida que las personas aprendan a manejar búsquedas de información y aplicación de conocimientos. Este plan, de poderse implementar rápidamente, sería la mejor oportunidad para la transformación de la vida de muchas personas, y desde luego también, para la obtención de posibilidades de conocimiento y de desarrollo de medios de vida. Permitir que los jóvenes en el campo puedan aprender algo más que leer y escribir, y estar en capacidad de contar con tecnologías que les permita acceder a la información y aprender a manejarla, es realmente un elemento de transformación que revolucionará todas las zonas apartadas de nuestro territorio y que ayudaría a construir elementos de equidad dentro de la concurrencia de un mayor número de oportunidades. Es cuestión de acelerar procesos; ya nuestros campesinos cuentan con celulares, la mayoría también con bicicleta, moto y televisión; ¿por qué no ahora también con internet, para que el espectro de la información esté disponible para ellos? Estaríamos dando un paso de grandes proporciones en las posibilidades de cambio para las nuevas generaciones de la población marginada, pues alrededor del manejo de la información vendrá el del incremento de la calidad de vida y de la obtención de alternativas de desarrollo. Aquí tienen una oportunidad los alcaldes, gobernadores, así como los entes del nivel nacional, para emprender esta cruzada cuanto antes. En días pasados el ministerio de Hacienda nos contaba que existían 25 billones de pesos sin ejecutar en el renglón de regalías. ¿Por qué no utilizar buena parte de estos recursos en un proyecto como este, que significará la transformación de los campesinos colombianos? Bueno, también sería una excelente idea para esos cientos de candidatos a corporaciones públicas que por estos días agobian con propuestas a sus electores, muchas de ellas llenas de retórica y carentes de efecto práctico. Autor Por Eduardo Durán https://www.laopinion.com.co/columnistas/campesinos-con-internet
Diciembre 17, 2021
Legumbres, Frutas Y Café Impulsan Las Exportaciones Del Agro
Hasta septiembre, las exportaciones de este sector productivo sumaron US$4.835 millones. Productos no mineros crecieron 24,5%. De acuerdo con un informe de Analdex sobre las ventas al exterior de Colombia hasta septiembre de este año, las exportaciones del sector agropecuario crecen 19,9% y suman US$4.835 millones. Hasta el noveno mes del año, las exportaciones de Colombia eran de 28.513 millones de dólares, con un crecimiento del 24,8% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando fueron de 22.859 millones de dólares. La mayor participación en las exportaciones la tuvieron el grupo de combustibles y productos de las industrias extractivas con el 45,7% del total, seguido de manufacturas con 22,4%, agropecuarios con 16,9%, otros sectores con 8,1% y alimentos y bebidas con 6,9%. En el caso de las mayores ventas de los productos del agro, las legumbres y frutas, el café sin tostar y los productos de animales fueron los que más aportaron a este crecimiento con (20,8%), (20,02%) y (18,7%) respectivamente. En contraste hubo un decrecimiento en las ventas externas de aceites y grasas de origen animal, de 99,8%. El análisis señala que tanto los productos no mineros como los mineros han crecido en lo corrido del 2021. En el caso de los no minmeros fue del 24,5% y en los mineros 25,1%, la participación de los grupos en la canasta colombiana se mantiene con 53,9 para los mineros y 46,1% para no mineros. Autor y fuente: PORTAFOLIO https://www.portafolio.co/economia/finanzas/exportaciones-del-agro-legumbres-frutas-y-cafe-impulsan-exportacion-en-colombia-559687
Diciembre 17, 2021
Fondos Internacionales Invertirán Us$40 Millones En Agro
En la Primera Jornada de Inversión para Agricultura por Contrato, la cual contó con la participación de los 10 principales fondos internacionales de capital privado con criterios de sostenibilidad, se lograron expectativas de inversión por US$40 millones. El ministro de Agricultura, Rodolfo Zea Navarro, dijo que “en un evento sin precedentes, los emprendedores que hacen parte de la estrategia presentaron sus modelos de negocio, logrando expectativas de negocio por más de US$40 millones”. “A esta primera Jornada de Inversión convocamos a 10 fondos de capital privado, los cuales cuentan con recursos de inversión por US$1.000 millones para Colombia, para que conocieran las oportunidades de inversión en el agro colombiano en el marco de la estrategia Agricultura por Contrato”, dijo el jefe de la cartera agropecuaria, al tiempo que señaló que con este primer encuentro se abre un espacio para avanzar en el escalamiento de la producción agropecuaria e identificar potenciales alianzas comerciales con miras a exportar. Uno de los momentos claves en el marco del encuentro, fue el denominado “Agri Shark”, donde se lograron expectativas de inversión para emprendedores por más de US$ 40 millones, lo cual demuestra que la estrategia genera interés fuera de nuestras fronteras. El Jefe de la cartera agropecuaria agradeció a todos los que apoyaron para hacer realidad este evento sin precedentes, “que es un nuevo paso dentro de la Agricultura por Contrato, después de que el presidente Iván Duque cuando llegó a la Presidencia de la República lo estableció como programa bandera del sector agropecuario”. Destacó el trabajo articulado con el Ministerio de organizaciones como Tercer Planeta, Iniciativa 20×20 para Latinoamérica, entre otras. El funcionario resaltó la actitud y el interés demostrado por los fondos que hicieron presencia, física y virtualmente en el encuentro: “Estoy seguro que ven en este sector una gran oportunidad, la cual no está solamente en que le podamos llevar alimento a cada colombiano, también a los millones de personas en todo el mundo. Porque los productos colombianos tienen eso, tienen talla mundial”, y agregó, “que estos además pudieron ver de nuestros emprendedores que Colombia tiene una visión solidad de sostenibilidad, no solo ambiental, también social y financiera y económica”. Autor y fuente: El nuevo siglo https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/12-15-2021-fondos-invertiran-us40-millones-en-agro
Diciembre 16, 2021
Las Certificaciones Y Documentos Que Se Requieren Para Exportar Productos Del Agro
Los certificados nacionales e interrelaciones de calidad, buenas practicas y cuidados ambientales Es importante que se conozca qué se necesita para poder exportar productos agrícolas. En ese sentido, es necesario que el agricultor tramite ciertas certificaciones que brinden seguridad a los compradores de las características del producto y aseguren las condiciones fitosanitarias del envío. Tales certificaciones no solo dan fe de las condiciones fitosanitarias y del proceso de crecimiento de los productos, sino que también hay algunas que hacen referencia al impacto ambiental de los mismos. Existen algunas certificaciones nacionales y otras internacionales, las primeras que se deben tramitar son las nacionales pues sin estas no será posible solicitar las internacionales. Además se debe solicitar, una vez se tengan los certificados, un permiso para exportación de productos agrícolas ante el ICA. Se tienen en cuenta para expedirlos aspectos específicos como las condiciones fitosanitarias de los cultivos. Según Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), estas medidas son necesarias y están pensadas en busca de proteger los cultivos de cada nación porque es posible que algunos envíos lleven enfermedades o plagas no nativas y generen una condición más compleja y limiten o tengan impacto duradero y difícil de tratar en el país receptor. Además de los aspectos fitosanitarios también se evalúan otros procesos referentes al cuidado de los cultivos, para tener un registro claro de los procesos de crecimiento de los productos que se exportarán y los productos que se le aplican a los cultivos, contando aquellos destinados al control de plagas y los de cuidado de la tierra. Por otro lado, se tiene en cuenta el manejo y el impacto de los productos químicos sobre los cultivos para certificar de esta manera que no tengan gran presencia de esos aditivos que podrían limitar o cambiar la cualidades del producto final. Por último, hay certificados que exigen algunas empresas o países de manera muy específica, tales certificados son referentes a las buenas prácticas agrícolas teniendo en cuenta el impacto de los procesos de producción en el medio ambiente. Por otra parte, resulta pertinente resaltar que la primera y más básica de las certificaciones es la de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) que expide el ICA y es totalmente gratuita. El proceso de certificación se debe hacer en la página de ICA, se deben subir los documentos solicitados, entre los que se cuentan el certificado de existencia y conformación de la empresa ante la Cámara de Comercio, copia del contrato con el agrónomo, el plano del terreno, entre otros. Posteriormente irán delegados de la institución a hacer veeduría del estado general de los cultivos; el perito registra los hallazgos y establece una ruta de acción para mejorar los predios y continuar con el proceso de certificación. Las exigencias son distintas en cada país Países como Estados Unidos son los que más especificaciones exigen para los productos que importan al país; por otra parte, para los países de la Unión Européa hay unos certificados que son necesario en todos los miembros, independientemente del producto y la cantidad. Tenga presente que no todas las certificaciones internacionales son necesarias para todos los países, cada uno tiene sus requerimientos específicos, por lo tanto usted debe asegurarse de que la que está tramitando sea realmente la que necesita dependiendo a donde tenga proyectado exportar. Además debe saber que algunos compradores solicitan certificados específicos de sostenibiliad ambiental u otros correspondientes a limpieza y características orgánicas de cada cultivo en determinadas situaciones. Fuente: Agronegocios Es así que existen diferentes tipos de certificaciones, que rigen normas sanitarias, de responsabilidad social y el compromiso ambiental. Para obtener una se tiene que llevar a cabo un proceso de mejoras en el interior de la compañía, mediante la evaluación que hace un ente autorizado para dar la certificación que se aspirando. Y si se tiene esta meta, hay que tener en cuenta que cada una tiene su propia normativa. La coordinadora de afiliaciones del Business Alliance for Secure Commerce, Carolina Padilla comparte algunos pasos a tener en cuenta. Primero, las empresas interesadas deben presentar los documentos legales y financieros. “Una vez aceptada, la compañía iniciará el proceso de implementación y certificación, siguiendo las normas y estándares establecidos por la World Basc Organization”. Luego, se presenta como producto final un Manual de Seguridad para recibir Auditoria de Certificación en donde se validará el cumplimiento adecuado de todos lo requisitos. “Con base en los resultados de la Auditoría, el Comité Ejecutivo de la World Basc tomará la decisión para la certificación y emisión del certificado”. Frente a ello, Juan Camilo Villaveces, gerente comercial de Country Fresh, empresa certificada por Global Gap, señala que “si uno quiere vender su producto en el exterior, cada vez se hace más necesario certificarse, ya que lo posiciona como una empresa estable, eficaz y confiable”. Esto, pues al estar certificado se puede mejorar la competitividad, el desarrollo de nuevos negocios, desplegando alianzas, fidelizando clientes y mejorando su imagen, reduciendo los costos de producción. Certificación ISO 22000La certificación ISO 22000 se destaca por su compromiso con mejorar y gestionar la seguridad alimentaria, ya que establece los requisitos internacionales para la seguridad en la cadena de alimentos, desde el agricultor hasta llegar al consumidor. Aplica a todas las cadenas de alimentos incluyendo transporte, restaurantes, fabricantes de utensilios y equipos, agentes químicos de sanidad, comidas del sector agrícola e inclusive alimentos para mascotas. Global Gap (euregap)Es un programa privado de certificación voluntaria, creado por 24 grandes cadenas de supermercados que operan en diferentes países de Europa. El propósito es aumentar la confianza del consumidor en la sanidad de los alimentos, desarrollando “buenas prácticas agrícolas”. Hasta el momento, ha desarrollado un conjunto iniciativas para la producción de frutas y vegetales frescos. El énfasis está en los aspectos de la sanidad de los alimentos y en el rastreo de los productos. Comercio justo fairtradeEl Sello Internacional de Certificación de Comercio Justo Fairtrade le ofrece la posibilidad de comprar productos y mostrar su solidaridad con aquéllos que los producen. El propósito central es mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y las vidas de productores que sufren dificultades. Sin embargo, los productos Certificados de Comercio Justo Fairtrade tienen un sello que el consumidor reconoce y por el cual está dispuesto a pagar un precio superior al original. Rainforest AllianceRainforest Alliance comparte con los caficultores las herramientas necesarias para mejorar sus prácticas de manejo y para hacerlos más responsables con respecto al ambiente, los trabajadores y las comunidades. Rainforest Alliance lleva a cabo un esfuerzo concertado de mercadeo en colaboración con las compañías de café a lo largo de toda la cadena de abastecimiento, instándolas a comprar grano certificado y ayudándolas a promover el uso del sello Rainforest Alliance Certified. La certificación flor verdeLa Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores) creó la certificación Florverde como instrumento estratégico para promover la floricultura con responsabilidad social, tanto empresarial como del sector en general. Florverde se apoya en la adopción de buenas prácticas agrícolas, la minimización del uso de agroquímicos, la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores y la calidad del producto. Las_certificaciones_agricolas_para_el_mercado_internacionalDescargar
Diciembre 15, 2021
Beneficios Que Traerá La Nueva Ley De Abejas La Apicultura En El País
De acuerdo con Fabio Diazgranados, presidente de Fedeabejas, se aumentará el número de colmenas, productos, emprendimientos y exportaciones POR: PORTAFOLIO DICIEMBRE 13 DE 2021 10:45 P. M. Con la aprobación de la nueva ley delas abejas y la apicultura el sector ‘zumba’ de alegría, pues se le dará un mayor impulso al crecimiento apícola del país y se crearán nuevos instrumentos para fortalecer el cuidado de las abejas y las colmenas. La ley establece herramientas para garantizar que existan más abejas en el país e incentivar la producción y comercialización de productos apícolas con fines de exportación, donde la miel es el más importante de ellos. Además, fortalece las medidas para combatir la falsificación y adulteración de mieles, que es uno de los problemas que impacta la comercialización de mieles naturales que producen los apicultores del país y también, desarrolla medidas para garantizar la protección de las abejas. Para el presidente de la Federación Nacional de Apicultores y Criadores de Abejas de Colombia (Fedeabejas), Fabio Diazgranados, esta es la ley más importante que ha recibido el sector en muchos años. “Se crean los instrumentos necesarios para acelerar el crecimiento del número de colmenas y poder desarrollar el potencial de uno a dos millones de colmenas que tiene el país, puesto que facilita el acceso a créditos a los apicultores, fortalece la asistencia técnica para el cuidado y manejo de las colmenas y permitirá la asociatividad apícola. Todo con el norte claro de convertir a Colombia en un país exportador de miel de excelente calidad”, expusó. De acuerdo con Fedeabejas, cerca del 80 % del consumo de miel en el país corresponde a productos adulterados o falsificados y se busca un mercado más competitivo frente al de las mieles importadas, pues actualmente, un kilo de miel producido en Colombia se comercializa entre 11.000 y 13.000 pesos, mientras que uno importado se vende en 8.000 pesos, según datos de la Cadena Productiva de las Abejas y la Apicultura. Para el segundo trimestre de 2021 se contabilizaron 140.335 colmenas en el país. Comparado con 2020, cuando había 135.590, lo que representa un crecimiento de 4.745 nuevas colmenas. Además la producción de miel pasó de 3.851 toneladas en 2020 a 4.650 para el segundo trimestre de 2021. Y los dos principales departamentos productores de miel fueron Meta y Antioquia. fuente y autor PORTAFOLIO
Diciembre 15, 2021
"Ya Es Más Rentable Vender Carne Que Leche", Aseguran Productores Lecheros Del Norte De Antioquia
Este año la producción de leche podría cerrar con cifras entre los 2.5 y 3 millones de litros. Este año la producción de leche podría cerrar con cifras entre los 2.5 y 3 millones de litros. Los lecheros del Norte de Antioquia , la subregión clave para este producto en el departamento, aseguraron que según proyecciones preliminares, sus producciones bajarán hasta en un millón de litros en comparación al año pasado. Les preocupa el aumento de precios tanto en la leche como en los productos derivados de esta, en especial cuando no se prevén mayores cambios en el salario mínimo. Eugenia Pérez, gerente de la corporación que asocia a los ganadores del Norte, Corpongansa, se sumó a la alerta hecha por Asoleche por la escasez de litros de leche en el país reportada en las últimas semanas. Asegura que la falta de insumos o los aumentos en costos de estos, ha llevado a que los ganaderos busquen otras opciones de negocio, lo que a su vez bajó los niveles de producción. “Al estar el insumo tan caro los ganaderos ya no hacen el mismo manejo de producción de comida, los arrendatarios están entregando las fincas y prácticamente vendiendo lecherías. Las vacas las están vendiendo para matadero, porque ahorita vale más vender carne que vender leche”, explicó Eugenia Pérez. Esto se ve reflejado a su vez en el aumento de precios en elementos como yogures, quesos y otros derivados lácteos. Según la gerente, al cierre de 2020, en la región alcanzaron una producción aproximada de 4 millones de litros de leche, pero este 2021 podría cerrar entre 2.5 y 3 millones; están esperando el resultado del censo de vacunación, que sale en una semana, para cuantificar las pérdidas Autor y fuente blue radio