Agronoticia de, Diciembre 05, 2021

Un total incumplimiento”: la desesperanza de los campesinos excocaleros colombianos

Plantación de coca en el sur del departamento colombiano del Guaviare, en el sureste del país. © Benjamin Hémar

Vieron la oportunidad de salir de la ilegalidad gracias a los Acuerdos de Paz de 2016. Cinco años más tarde, la ruralidad colombiana sigue sumida en un fuerte abandono estatal y, pese a erradicar voluntariamente sus cultivos ilícitos, la mayoría nunca recibieron la ayuda prometida. James Murillo, líder comunal de Calamar, en el Guaviare, no se acogió al programa de sustitución de cultivos de uso ilícito y afirma que muchos de los que sí lo hicieron se han visto abocados a volver a cultivar coca.

A orillas de un camino de arena rojiza y lodo se encuentra el cultivo de coca de James Murillo. Apenas una hectárea de plantación ilícita que sobrevivió a la erradicación forzosa del Ejército colombiano y con la que Murillo, líder comunal y campesino cocalero, sustenta a su familia desde hace casi veinte años. “Y no solo mi familia, también la familia de los raspachines, las cocineras, el de la tienda donde se compra el mercado…”, enumera.

El paisaje que se vislumbra hasta llegar a la plantación desde municipio de Calamar, en sur del departamento del Guaviare, son campos deforestados, kilómetros de pasto para la ganadería y un fuerte abandono estatal reflejado en la precariedad de las vías o la falta de electricidad constante en las pocas casas de madera de las veredas. “El Gobierno decía que no podía intervenir en estas zonas porque estaba la guerrilla de las FARC. Hoy en día tienen unos Acuerdos de Paz, ya no hay guerrilla, uno que otro disidente, y al igual el Gobierno aquí no invierte”, se queja.

“El programa PNIS fue un fracaso”

Murillo fue desplazado hace décadas del departamento del Chocó, en el noroccidente de Colombia, y llegó como colono hasta el Guaviare. Nunca se acogió al Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito o PNIS, fruto de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno colombiano –entonces liderado por el expresidente Juan Manuel Santos– y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “No me quise acoger al programa porque vi que no era muy viable ni satisfactorio viendo que ya en otras zonas donde se implementó el PNIS fue un fracaso y un total incumplimiento”.

James Murillo, campesino cocalero y líder comunal del municipio de Calamar, en el departamento del Guaviare. © Marina Sardiña

Desde la parte trasera de la camioneta señala hacia el verde horizonte y recuerda que hace pocos años todos esos pastizales eran largos campos de coca. Pese a estar en una región amazónica apenas hay bosque ni selva, solo árboles caídos y pequeños focos de incendios provocados para facilitar la deforestación.

“Más que todo la ganadería fue una de las cosas que el mismo Gobierno nos incentivó a los campesinos para que dejáramos la coca. Hoy en día, al ver el foco de deforestación, nos están diciendo que no. Al paso que vamos nos va a tocar volver a sembrar coca”, critica Murillo, indicando cómo diferencian las fincas de los grandes terratenientes con el color de los posters que sujetan el alambrado. Vender pasto para el ganado, dice, es el nuevo y más lucrativo negocio en la zona.

La deforestación está incrementando en la región amazónica del Guaviare debido a la ganadería extensiva. © Marina Sardiña

La deforestación masiva continúa incrementando a las puertas de la Amazonía colombiana

La deforestación masiva se ha incrementado exponencialmente desde la desmovilización de las FARC y este corredor biológico, rodeado de reservas naturales, como la Serranía de Chiribiquete, está entre los diez municipios de Colombia con más focos de deforestación. Solo en 2019 perdió casi 6.000 hectáreas de territorio protegido. “Para que una familia de diez pudiera sobrevivir de la coca se necesitaban apenas dos hectáreas de monte tumbadas, para que esa misma familia subsista del ganado se necesitarían 200 hectáreas de pasto”, contesta Pablo Peña, excampesino cocalero, quien intenta concienciar a otros agricultores y ganaderos de esta problemática. 

Con la firma del Acuerdo de Paz en 2016 llegaron los ecos de esperanza a la ruralidad colombiana. Se suponía el fin de más de cinco décadas de conflicto, que dejó unos 220.000 muertos, miles de desaparecidos y desplazados internos. Esa ilusión la tuvo Pablo y millones de colombianos más: “Cuando se hace el Acuerdo de Paz sentimos esa tranquilidad de que iba a haber un cambio”.

Los más afectados por el conflicto creyeron en esa transformación de país que conllevaría la paz, enfocada también en acabar con las desigualdades históricas y un abandono estatal endémico.

Fue el anhelo de miles de familias de una vida ajena a la ilegalidad de los cultivos de coca, hasta entonces el principal sustento de la mayoría de personas de esta región. Desde el taxista hasta el panadero del pueblo, todos se lucraron en algún momento del negocio de la coca y no tienen reparo en contarlo. Incluso, hace pocos años, cuando el dinero en efectivo escaseaba en la zona, la pasta base de coca servía como moneda de cambio para hacer mercado. “Podías cambiarla por ropa, cerveza, arroz”.

“Una total mentira”

Cinco años más tarde, en las veredas más remotas –donde la presencia del Estado sigue siendo tenue y se fortalecen las disidencias y otros grupos armados que se lucran del negocio de la droga– sus habitantes se sienten engañados. “El Gobierno actual ha sido contrario a los Acuerdos de Paz (…) las crecientes desigualdades han afectado más al campesino, cuando el campesino es el que sostiene las ciudades”, interviene tímidamente Luis Eduardo Vaca, también campesino excocalero originario del municipio de Calamar.

Su proyecto productivo a cambio de la erradicación de su pequeño cultivo de coca era sembrar cacao y “cultivar peces”, pero han pasado los años y la única ayuda recibida fue un salario mínimo mensual durante el 2017, unos 12 millones de pesos. Ahora sobrevive como jornalero trabajando en fincas “pero lejos de la coca, porque si vuelvo a cultivar o raspar coca me meten preso”.

Plantación de hoja de coca en el municipio de Calamar, Guaviare. © Marina Sardiña

Unas 99.000 familias, de 54 municipios colombianos, se inscribieron en el programa PNIS –enmarcado en el punto cuatro del acuerdo: solución al problema de las drogas ilícitas– que ofrecía ayudas económicas y subsidios del Gobierno a cambio de que erradicaran voluntariamente los cultivos ilícitos. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC) se han erradicado casi 44.000 hectáreas de cultivos de forma voluntaria y asistida.

El 98% de los campesinos que se acogieron al programa han cumplido en la erradicación voluntaria, pero –cuando se cumple un tercio del plazo de quince años para la implementación completa del programa– muchos campesinos repiten lo mismo: “fue una total mentira”.

“Nos acogimos y lo que sufrimos fue necesidades porque arrancamos la coca, pero no teníamos otro cultivo alternativo a eso. Y de ahí hemos venido mal, mal, porque la única alternativa que llega es la ganadería”, resume Peña. Debido a la calidad del suelo, cultivos como el cacao o árboles frutales no llegan a ser productivos y cuando dan frutos “no tenemos forma de sacarlos al mercado porque no hay vías ni medios” por la falta de inversión estatal en los territorios.

Para sacar los productos agrícolas se necesitan grandes camionetas que puedan transitar las trochas de lodo, lo aumenta los costos y las pérdidas para los campesinos excocaleros. © Marina Sardiña

En la ruralidad colombiana, muchos campesinos han vuelto a cultivar coca pese a los Acuerdos de Paz

Terminar con la pobreza y las desigualdades en las zonas rurales se suponía parte de los acuerdos, pero está lejos de ser una realidad. “Donde nosotros vivimos solo nos tienen en cuenta para las elecciones, ¿pero lo otro? Ni para la salud ni la educación ni las vías”, dice. Sin alternativas viables, muchos como Murillo continúan sobreviviendo mediante el cultivo de coca, que se ha incrementado hasta un 10% en el último año en la región pese a los acuerdos.

“En el momento, en el sector donde estoy el cultivo de coca es una alternativa, porque es más fácil cultivar coca para sacar el producto que no a cultivar plátano o yuca, para sacar al comercio porque voy a tener pérdidas. Vale más la producción que lo que me pagan allá en el comercio”, reitera. Según la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP) Colombia registró 245.000 hectáreas de cultivos de coca el año pasado, frente a las 212.000 hectáreas de 2019.

El Gobierno “nos ha atacado más a nosotros, los campesinos”

Sin embargo, muchos campesinos que siguen apostándole a la paz han tomado conciencia de la importancia de conservar el medioambiente, puesto que de ello depende su supervivencia. En los últimos años el Gobierno, relata Peña, “nos ha atacado más a nosotros, los campesinos”.

Antes de que se formaran organizaciones rurales por la defensa del territorio y el ecosistema “el Gobierno no se preocupaba por eso”. “Cuando nos organizamos y empezamos a señalar que la causa de la deforestación es por el abandono estatal y el incumplimiento de los Acuerdos de Paz, nos comenzaron a meter la ley, militarizando y con el plan ‘paz con legalidad'”.

Sobre el municipio y su biodiversidad pesan “un puñado de leyes” que impiden a los campesinos deforestar ni sembrar ni tener ganado al ser áreas protegidas. Si bien ya no temen el sonido de las avionetas militares que lanzaban glifosato para erradicar forzosamente los cultivos de coca, temen que el sonido de las motosierras atraiga a la Policía, las denuncias, judicializaciones o desplazamientos por deforestar áreas protegidas.

Paseando entre las matas de coca que apenas les llegan por encima de las rodillas, bajo un sol radiante de medio día, los tres campesinos dialogan sobre las bonanzas que trajo la coca a la región, pero mantienen un silencio incómodo cuando se les pregunta por cómo era la vida cuando la guerrilla era la autoridad en la zona. “Yo no voy a decir nada malo de ningún grupo porque estoy vivo, sobrevivo y eso es mucho”, dice Vaca, consciente de que en la zona todavía hay una alta presencia de disidencias de las FARC que nunca depusieron las armas, algo que hace que la violencia del conflicto sea patente en el territorio. “Estamos más tranquilos, eso es cierto”, contesta Peña.

Gran presencia de las disidencias de las FARC y otros grupos armados ilegales

Pero la violencia está lejos de desaparecer en el campo colombiano y se ceba especialmente con los líderes sociales y ambientales, campesinos y combatientes desmovilizados: más de 1.200 asesinatos en los últimos cinco años. Esa misma mañana cuatro campesinos fueron asesinados en otra vereda más alejada del municipio, supuestamente a manos de las disidencias, según la organización Indepaz se trata de la masacre número 86 ocurrida en 2021.

Un joven soldado hace guardia sobre el puente Nowen, que atraviesa el río Guaviare y que es la entrada a la capital del departamento. © Marina Sardiña

Esa noche comenzó a rotar entre las comunidades un panfleto de las disidencias con una amenaza para los habitantes: “decretamos a partir del momento que queda totalmente prohibido el tránsito de cualquier vehículo donde o hacia el sector de La Paz o cualquier otra vereda rural. No queremos ver a nadie circulando por estos lugares (…) cumplan o no responderemos por quienes se atrevan a desafiarnos”.

Un poco más lejos de la entrada principal al campo, Murillo muestra el laboratorio –escondido entre altos árboles– donde hasta cuatro veces al mes procesa las hojas de coca para transformar su alcaloide en pasta base de coca, mezclándolas con hasta siete químicos que van desde la gasolina hasta el cemento y el permanganato. Cambia de tema y evita explica quién le compra la pasta base de coca. Según un informe del International Crisis Group: “El grupo disidente de las FARC Frente 1 mantiene un ‘control total’ sobre el cultivo y procesamiento en el departamento del Guaviare, de acuerdo con declaraciones militares”.

En el lucrativo negocio de la coca, los estigmatizados campesinos son los más vulnerables y los que enfrentan todas las violencias de una guerra sin fin. Desde los empobrecidos “raspachines” que recogen las hojas (a cambio de unos 50.000-80.000 pesos colombianos al día); los campesinos dueños de la finca que las convierten en pasta base de coca, después llegan “los chichipatos” (a menudo jóvenes del campo pagados por los narcotraficantes y grupos armados) que le compran la pasta y se la entregan a los grupos ilegales. 

El cuarto eslabón en la cadena –y el más oculto– los narcotraficantes: disidencias, paramilitares y otros grupos al margen de la ley refinan a base de químicos la pasta gris y la convierte en cocaína blanca que será exportada a Europa o Estados Unidos, entre otros. Murillo vende dos kilos de pasta base de coca por unos seis millones de pesos, poco más de 1.300 euros. En Reino Unido un gramo de cocaína cuesta más de 50 euros.  

– James, ¿no tienes miedo que la Policía reconozca el cultivo o te puedan judicializar por esta entrevista?

– No, ellos saben dónde está. No pasa nada. 

Cambiar la coca por el turismo, un sueño de futuro

A más de cuatro horas en carro de Calamar, unas dos horas y media de la capital del departamento, San José del Guaviare, se encuentra la vereda de Cerro Azul, convertido en la joya del turismo en la región gracias a las ancestrales pinturas rupestres o el río de colores rosados, Tranquilandia.

Durante los años del conflicto todas esas riquezas naturales estuvieron ocultas e inaccesibles. La paz abrió la oportunidad del turismo para muchos campesinos de la zona, como Edilson Pinto, quien antes de la pandemia recibía a los turistas en su Finca Chontaduro con un propósito: “darle a conocer a todos los viajeros el tema de las matas de coca, que esta era la realidad, la economía que durante unos años se vivió en el Guaviare y en otros departamentos”.

La familia de Pinto se trasladó al departamento hace más de cincuenta años “para trabajar y cultivar la coca”, relata, así fue como sus padres le compraban los lápices y cuadernos para poder estudiar. Con los años, Edilson tuvo su propia plantación: “el tema de cultivo de coca nunca nos llenamos de plata, pero sí fue una economía, una entrada de dinero que sosteníamos a la familia y había para todos un poquito, para los raspachines, los obreros, la muchacha que cocinaba”.

A finales de 2016, Pinto pensó en los acuerdos como una salida para iniciar una vida mejor. Durante años vio perder muchos de sus cultivos debido a las aspersiones aéreas con glifosato o las erradicaciones forzosas: “con los helicópteros había una presión, un susto, una preocupación. Era como una terapia, no se podía vivir como tranquilo”, recuerda este excocalero.

Sobre el glifosato, que el Gobierno del presidente Iván Duque intenta volver a implantar es crítico: “los grandes allá de corbata y camisa blanca hablan de que el glifosato no le hace daño sino solo a los cultivos de coca, eso es una mentira. Arrasa con todo lo que encuentre, si le cae a la coca la mata, si le cae a la selva la mata”.

Con las pocas ayudas que el Estado le ofreció a través del programa PNIS plantó chontaduros, que dan nombre a su finca, y otros árboles frutales; pero no llegaron a ser productos ni rentables. Intentó con el ganado y aún conserva los potreros cuyo pasto arrienda por “veinte pesos por vaca al mes”. Fue, sin embargo, en el turismo donde encontró su pasión y la oportunidad de emitir un mensaje al exterior.  

“Hicimos el ejercicio en el tema de turismo y es una cosa muy diferente. Escuchamos los helicópteros del Ejército, pero hay tranquilidad, es una cosita diferente que cuando vivíamos antiguamente. La preocupación sobre el tema de los aviones que venían a molestar, a fumigar, a quemar a dejarnos sin nada” parece cosa del pasado.

Su camino no ha sido fácil, en su intención por reconducir su vida comenzó también a recuperar animales salvajes como el tapir, lapas o guacamayas. Los mismos que durante mucho tiempo los cazadores de la zona –y el mismo- mataban. Eso le generó una serie de conflictos con la comunidad de las veredas cercanas.

La falta de electricidad o de vías transitables para que el turista llegara a su finca fue otro de los impedimentos con los que ha tenido que lidiar y que le han hecho replantearse durante el último año si seguir con su proyecto turístico o, como el abandono condenó a muchos campesinos, volver a los cultivos. “Si el Estado nos apoya en el tema de las vías, en la energía, en el turismo, si de verdad ayudara en este ejercicio, créanlo que la gente pensaría diferente”, dice.

En su labor enfocada al turismo comenzaba un recorrido a través de la finca, recibiendo a los visitantes con un jugo amazónico con los frutos que ellos mismos producían. De allí pasaba a la parte de atrás del terreno, donde todavía mantiene una hilera con diferentes tipos de matas de coca. Allí les explicaba las diferencias entre las plantas “mostrar que al contrario de lo que se dice, eso de ‘la mata que mata’ es una gran mentira, porque la mata como tal no es dañina, lo que sí son los químicos que le inyectamos para sacar la pasta”.

Plantas de coca con las que Edilson elabora brebajes y dulces. © Marina Sardiña

Una vez aprendida esa primera lección, los trasladaba hasta el laboratorio o “cambuche” donde años atrás él mismo producía la pasta base de coca que, confiesa, le vendía la pasta que procesaba “al que la quisiera”. Primero fueron las FARC “y ahí no podías vender a otros porque te acusaban de estar robándoles y tu vida corría peligro”, pero también a los “muchachos de Pablo Escobar”, el mayor y más célebre narcotraficante de Colombia.

Bajo unas vigas de madera negras “el Ejército vino y me lo quemó una vez”, mantiene intacto los elementos con los que se producía la pasta. En una repisa, Edilson ordena la hilera de tarros con el nombre del producto que contienen en tres idiomas: inglés, español y francés.

Allí inicia su pedagogía. Repasa uno a uno los siete productos químicos que le aplican a las hojas –previamente picadas y machacadas– para lograr la pasta, que guarda en un pequeño bote. Edilson asegura que reconoce a aquellos turistas que en algún momento han consumido cocaína “les cambia la cara o dejan de escuchar cuando les explico el proceso de la pasta”.

Algunos incrédulos le preguntan si lo que cuenta es verdad. Su misión: “darle a conocer, porque hay gente que consume, pero no sabe que es lo que están consumiendo. Si le damos esta teoría y le damos a conocer la realidad, créanme que pronto salvamos un poco de seres humanos”. 

Autor y fuente https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20211121-colombia-conflicto-plantaciones-coca-paz

Administrador
Autor: Administrador TuAgro

Antioquia, Colombia

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Febrero 02, 2020
Noticia De España: Coco, Un Buey Que Se Vendió En 6.781 Euros, Bate Todos Los Récords En Silleda
El precio más alto registrado en esta lonja estaba en 6.006 euros hace cinco años. Se llama Coco, iba a cumplir cinco años el próximo mes de abril y ayer batió todos los récords en la subasta celebrada en la Centra Agropecuaria de Galicia, en Silleda. Este animal, criado en una explotación de la parroquia de Cira, ubicada en esta localidad dezana, fue comprado por la empresa Frigoríficos Bandeira, que pagó 6,781 euros por él. Este es el precio más elevado que se ha abonado por un solo ejemplar en esta lonja de ganado. El récord lo tenía una transacción registrada en septiembre del 2015, cuando también un buey de raza rubia gallega alcanzó los 6.006 euros. Félix Diéguez era el propietario de este portentoso animal que, explica, «naceu dunha vaca da casa» en su explotación de Cira. Tiene otros dos hermanos, aunque estos no tienen sus dimensiones. «Este era bo, xa naceu grande», asegura su criador. Se crio al aire libre, alimentándose de los pastos de esta explotación. Y esta semana sus propietarios decidieron probar suerte en la subasta de Silleda, donde habían oído que otros ejemplares similares alcanzaban buenas cotizaciones. «A verdade é que non sabíamos o que nos ían dar, pero quedamos conformes», añade Diéguez. Coco fue comprado por Frigoríficos Bandeira, que pagó 6.781 euros por este ejemplar de raza rubia gallega. Según explican en la lonja agropecuaria, este es el precio más elevado que ha registrado una transacción de estas características, pues hasta ahora lo máximo que se había pagado por un animal fueron 6.006 euros. Esto sucedió el 15 de septiembre del 2015, lo que deja claro que estas operaciones no son muy habituales en la lonja de Silleda. Así también lo reconoce Daniel Cochón, de Frigoríficos Bandeira. «É un animal moi bo, pero non é nada excepcional. O que pasa é que este tipo de animais non soe pasar por Silleda», cuenta. Explica que estos ejemplares se suelen vender directamente a los mataderos, «e non entran nas poxas porque son animais moi delicados». Coco está ya en poder de esta empresa de Silleda, que se hará cargo del animal para proceder a su comercialización. Por ahora, explica Cochón, no se sabe cuál será su destino final. Lo tendrán en el matadero y, como se suele hacer en estos casos, «venderase ao mellor postor, a quen o queira». El animal, por ahora, ya ha conseguido hacer historia y dejar su huella en las subastas de la Central Agropecuaria de Galicia. Fuente y autor: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/deza/silleda/2020/01/28/coco-buey-vendio-6781-euros-bate-records-silleda/00031580235258491405419.htm
Febrero 02, 2020
Exportación De Cannabis Medicinal, En Pausa
Pese a la regulación para que las empresas puedan adquirir las licencias para la producción de la planta, hay un bache con respecto a la normativa que busca que éstas puedan exportar grandes cantidades de cannabis medicinal. Y es que los empresarios tanto locales como extranjeros, vieron en Colombia la facilidad de poder crear o acrecentar su negocio, pues en un principio se había avanzado rápidamente en el tema normativo a diferencia de otros países. Sin embargo, las compañías no han podido exportar grandes cantidades debido a la dilatación para la asignación de los cupos, los cuales le permiten a las empresas producir y también exportar cannabis con fines medicinales y científicos. Otro factor que complica la situación, tiene que ver con la espera de la modificación del decreto 613 que regularía de manera específica las pautas para poder desarrollar el tema de exportaciones. “Países como México, Brasil, Ecuador y Perú, están empezando a regular el tema del cannabis medicinal. Colombia llevaba una ventaja en cuanto a tiempo, pero ahora la está perdiendo por la lentitud del Gobierno. Paralelamente, el avance de los otros países está generando que Colombia pierda fuerza y la oportunidad de ser pionero en este tema a nivel mundial”, explicó William David Calderón Aguilar, representante legal de la Asociación Cannábica Colombiana. Así pues, el sector está a la espera de que se hagan las modificaciones respectivas del decreto, además buscan generar un diálogo directo con el Gobierno  a través de entes asociativos o corporativos, quienes representen a las diferentes personas y empresas para establecer mesas de trabajo, que permitan no sólo dar solución a las dificultades que se están presentando actualmente en el tema normativo, sino que el Estado tenga acompañamiento de las asociaciones, ya que evidencian desconocimiento por parte de algunos funcionarios. Ahora bien, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife), organización adscrita a las Naciones Unidas (quienes determinan los cupos de sustancias controladas en el mundo), dieron a Colombia un cupo de cultivo y producción de 56 toneladas, cifra que le permitiría al país ser líder a nivel mundial. Dato Son 295 empresas que a nivel nacional cuentan con licencias para poder cultivar. Con respecto al Eje Cafetero, la Asociación de Cannabicultores, viene realizando comités técnicos para la creación de una cadena productiva de cannabis medicinal e industrial  Normativa Actualmente, cualquier persona o empresa ya sea de nacionalidad colombiana o extranjera, puede solicitar ante el MInisterio de Salud y Protección Social, la expedición de licencias de fabricación de derivados de cannabis con fines medicinales o científicos. Por medio de la ley 1787 de 2016,  se regula el tema de la producción y comercialización del cannabis; la iniciativa fue del senador, Juan Manuel Galán. De igual forma, el decreto 613 de abril de 2017, incluyó beneficios para los pequeños productores y cultivadores de cannabis para fines medicinales, allí se estableció las diferencias entre el cannabis psicoactivo y no psicoactivo y se reguló la comercialización e investigación de semillas. La aprobación del proyecto de ley fue un logro debido a los diversos casos que se presentaban no sólo dentro, sino  fuera del país, en donde ningún tipo de medicamento funcionaba para calmar ciertas dolencias o enfermedades. “La decisión se dio gracias a varios estudios de caso, especialmente con el tema de la epilepsia refractaria, pues ni siquiera los anticonvulsivantes estaban funcionando para mitigar los síntomas de dicha enfermedad. Por suerte, el proyecto de ley logró prosperar y ahora hay una reglamentación que rige todo el tema de la producción, transformación y comercialización”, dijo Calderón Aguilar. Para Germán Darío Ramírez Hernández, abogado y docente de la Facultad de Derecho de la Fundación Universitaria del Área Andina, dicho sector está en auge, pues el Ministerio de Salud pasó de tener 10 solicitudes de cupos al mes a 40. El cannabis medicinal puede brindar alivio del dolor, sirve como componente bronco hidratador, anti inflamatorio y regula el sistema endocannabinoide que a su vez mejora el metabolismo. Dato El 11 de agosto de 2017 el Gobierno Nacional finalizó el proceso de reglamentación para la fabricación, uso de semillas y cultivo de cannabis para fines medicinales y científicos Diferentes licencias El Ministerio de Salud y Protección Social es quien otorga la licencia de fabricación de derivados y transformación del cannabis. Por otra parte, el  Ministerio de Justicia da trámite a la licencia para la importación, exportación, plantación, almacenamiento, distribución, transporte, entre otros. Ahora bien, el Fondo Nacional de Estupefacientes, realiza el control administrativo y operativo una vez se haya expedido la licencia, y verifica los productos terminados. El Invima, certifica las buenas prácticas sanitarias cuando el producto va a ser comercializado, y el ICA verifica el proceso agrícola de cultivo de semillas. Según el Ministerio de Justicia, las licencias de cultivo de plantas de cannabis psicoactivo y no psicoactivo podrán ser otorgadas a asociaciones compuestas por pequeños y medianos cultivadores, productores y comercializadores nacionales de cannabis medicinal, siempre y cuando todos sus miembros cumplan con los criterios para ser considerados como tales. El estudio de las solicitudes de las licencias tiene una duración de hasta 30 días si acreditan el cumplimiento de los requisitos generales y específicos establecidos para cada tipo de licencia. Resoluciones Con respecto al proceso de reglamentación de la producción y transformación del cannabis medicinal, el gobierno expidió varias resoluciones, como la 579 de 2017 que determina los criterios para definir quiénes serán cultivadores pequeños y medianos, además estipula los requisitos técnicos y las tarifas para el cultivo. De igual forma, hay unos parámetros en donde el 10 % del total de la producción debe provenir de un pequeño o mediano cultivador. Los Cultivos Según la Asociación Colombiana de Industria de Cannabis (Asocolcanna), el estudio de caracterización de los cultivos de marihuana en el país permitió determinar que 15 de los 32 departamentos poseen cultivos, pero que los más tecnificados se encuentran en Cundinamarca, Boyacá, Antioquia, Pereira Valle, Valle del Cauca, Santander y Meta Fuente y autor: https://www.eldiario.com.co/noticias/pereira/editorwebeldiario-com-co/exportacion-de-cannabis-medicinal-en-pausa/
Febrero 02, 2020
Arabia Saudita Abre Sus Puertas A La Carne Vacuna Que Llega Desde Paraguay
El proceso de habilitación del mercado saudí tomó más de dos años, dadas las estrictas verificaciones para el ingreso. El sector cárnico se encuentra con una buena racha imparable, el primer mes del 2020 trajo consigo la apertura del mercado de Arabia Saudita a la carne bovina, según lo anunció el presidente de la República, Mario Abdo Benítez.En esta primera fase serán tres los establecimientos frigoríficos que se encargarán de la exportación de la proteína roja. El proceso de habilitación del mercado saudí tomó más de dos años, dadas las estrictas verificaciones que el país aplica para el ingreso de productos cárnicos. El mandatario realizó el anuncio vía Twitter, señalando que es una gran noticia para los productores nacionales.”Seguimos creciendo y generando oportunidades para los paraguayos”, destacaba en su cuenta social. Desde el año 2015, Paraguay cuenta con la habilitación necesaria para exportar a Qatar y a los Emiratos Árabes Unidos, llegar al mercado saudí es un logro ya que este es el país más extenso de la península arábiga, con unos 30 millones de habitantes y un mercado potencial para la carne por US$ 3 billones anuales, de acuerdo a datos de Cancillería. Los frigoríficos habilitados son Concepción SA, JBS Paraguay y Mercantil Única de Servicios SA (Mussa). Ya en años anteriores, técnicos sanitarios de este país se hicieron cargo de la verificación de los cortes, según se explica en el informe del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). EcuadorA esto también se le suma la reciente apertura del mercado ecuatoriano para la exportación de embriones, en donde el pasado miércoles se logró concretar el envío de 1.650 cápsulas de ganado bovino vía transporte aéreo. El envío fue posible mediante las gestiones del servicio de calidad y salud animal (Senacsa), la cancillería y la embajada en Quito, para que el Ministerio de Agricultura de Ecuador reciba los embriones dentro de su programa de mejoramiento genético. La partida estuvo a cargo de la empresa “Centro Genético el Álamo S.A.”, con embriones bovinos de las razas Senepol, Brahman, Braford, Nelore, Brangus colorado y Brangus negro. La Cancillería destaca la consolidación del Paraguay como productor de ganado con altas características de calidad genética y capacidad productiva. La exportación de carne vacuna en cortes al Ecuador se realizan desde el 2017, pero no se realizaban envíos de embriones, por ello es que se destaca sobremanera esta nueva llegada de productos nacionales a nuevos mercados. Cabe resaltar que en la feria de alimentos Anuga, realizada el año pasado en Alemania ya se había mencionado el interés de estos países por la carne nacional, en este punto se mencionaron a otros interesados como Turquía. Fuente y autor: https://www.agronegocios.co/ganaderia/arabia-saudita-abre-sus-puertas-a-la-carne-vacuna-que-llega-desde-paraguay-2953115 DIARIO 5 DÍAS – ASUNCIÓNviernes, 17 de enero de 2020
Febrero 02, 2020
Consumo De Agua En Ganadería Se Tiene Que Reducir 35% A 2025: Nature Conservacy
La organización internacional entregó recomendaciones para los proyectos pecuarios en América Latina. El año pasado un informe de la FAO encontró que la agricultura y específicamente la ganadería en América Latina generaba un impacto negativo a las emisiones de CO2 en 70% de sus actividades y había que estimular la reducción de la huella de carbono. Otro de los problemas es que los pequeños ganaderos al no contar con fuertes sistemas de tecnología que apoyen sus labores, está generando desperdicio de agua y en casos más específicos la contaminación de nacimientos con los desechos de los animales. Por esto la organización internacional The Nature Conservancy entregó un reporte sobre las prácticas ambientales con el agua que deberían seguir los ganaderos y como meta a 2025 haber disminuido el uso del agua en por lo menos 35%. Manejo de tierrasUno de los puntos tiene que ver con la forma en como se está tratando a la tierra donde están los animales. Esto quiere decir que así como al momento de pastar se están usando amplias zonas sin utilizar 100% del potencial de un mismo tramo, se está desperdiciando agua y terreno. Mantenimiento de los humedales Aunque el nombre querría decir que se trata de que los actores del sector pecuario deban recurrir a los nacimientos o humedales para trabajar en ellos, simplemente la recomendación se basa en que si se hacen uso de ellos, sea con más precauciones. Por ejemplo, el agua de estos lugares no debería ser usada como zona para limpiar a los animales ya que está contaminando el seguimiento del agua. Revegetación Son trabajos en los que se busca empezar a utilizar semillas que en el futuro puedan generar cosecha de matorrales para el consumo del ganado, pero que además estén repoblando la huella verde. https://lamayorista.com/ganaderos-explican-como-se-usa-la-boldenona-sustancia-encontrada-en-farah/ Autor y fuente : https://www.agronegocios.co/tecnologia/consumo-de-agua-en-ganaderia-se-tiene-que-reducir-35-a-2025-nature-conservacy-2948867 JOAQUÍN M. LÓPEZ B.
Febrero 02, 2020
Transporte Multimodal Activa Exportaciones De Aguacate Hass
El aguacate Hass colombiano llegó por primera vez a Rotterdam (Países Bajos), gracias a la integración logística multimodal, es decir, a la implementación de diferentes modos de transporte. Aunque no es la primera vez que se exporta este aguacate a Holanda, sí es la primera vez que para lograrlo se integran el transporte multimodal, usando camiones, tren y barco. Esta operación se logró gracias a la alianza de tres grandes del transporte: Maersk, Broom Group y OPL. La alianza permitió llevar un contenedor de aguacate Hass desde Armero (Tolima) hasta Holanda. El hecho no tiene antecedentes, por cuanto es la primera vez que se transporta una carga perecedera en exportación con uso de tren y camión a gas. Actualmente, Broom y OPL manejan logísticamente cerca del 40% del aguacate de exportación de Colombia. Esta operación evidencia el gran potencial que existe en la implementación de modelos operativos de transporte multimodal en el país, que vincula el transporte terrestre, fluvial, ferroviario y marítimo, y que permite al país ser más competitivo. Grandes expectativas Según Corpohass, el aguacate Hass ocupa el quinto renglón en los envíos de productos agrícolas del país al exterior. Sólo superados por el café, banano, flores y palma de aceite. Los productores de este fruto esperan en este 2020 ventas cercanas a los US$ 120 millones y crecimientos de 65 mil toneladas en las exportaciones. Tanto los productores como exportadores nacionales contemplan llegar a países como Japón y China, mercados con los que se entablaron relaciones comerciales a finales del año pasado. Trabajo articulado La variedad de aguacate Hass se exportó con la integración logística puerta a puerta promovida por Maersk, la cual a través de un contenedor salió de Armero (Tolima) vía terrestre. Esta primera operación logística multimodal se realizó en contenedor Reefer con atmósfera controlada. Inició con un viaje terrestre hasta La Dorada (Caldas), en donde luego se realizó conexión ferroviaria, que posteriormente dirigió el contenedor al Puerto de Santa Marta, en el que Maersk lo embarcó en una de sus motonaves con destino final Rotterdam, con el apoyo y soporte de sus socios de negocio y vendors Broom Group y OPL, quienes coordinaron el transporte para Maersk y su cliente. “OPL y Broom Logistics (Broom Group) son pioneros en Colombia en innovación a través del uso de flota propia con tecnología a gas, comentó Javier Enrique Prada Sánchez; Presidente (CEO) de OPL. ”Los modelos operativos intermodales ventanilla única son una alternativa brillante, en un país que necesita cambios no solo en su infraestructura sino en la forma de operarla”, comentó Luis H. Corso, presidente de Broom GROUP para Colombia y el Caribe – LATAM III. Fuente y autor: https://www.eluniversal.com.co/economica/transporte-multimodal-activa-exportaciones-de-aguacate-hass-AI2318211?cx_testId=1&cx_testVariant=cx_1&cx_artPos=1#cxrecs_s
Enero 28, 2020
2% De La Tierra Cultivada De Colombia Está Asegurada, Aprende De Los Seguros Paramétricos Y Tradicionales Del Campo...
 | Desde ya el Gobierno está tomado medidas para contrarrestar las afectaciones al agro por la llegada de las sequías a mediados de mayo El drama de cientos de productores de tubérculos, hortalizas y frutales del país por cuenta de los rigores del clima en el comienzo del año podría repetirse en junio o julio, cuando llegue la temporada de sequías, aseguró el ministro de Agricultura, Andrés Valencia. La buena noticia es que estos eventos climáticos se pueden prevenir y los productores tienen la oportunidad de tomar medidas para reducir las pérdidas. La mala, dice el jefe de esa cartera, es que casi nadie lo hace.  El Ministro se refiere a los seguros agropecuarios, un instrumento que, según el documento más reciente del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario Finagro, es utilizado solamente en el 2% del total de las siembras en Colombia. Es decir, solo 2 de cada 100 hectáreas cultivadas están amparadas financieramente ante riesgos como sequías, heladas, enfermedades y plagas que afectan el rendimiento de los cultivos o que pueden causar la muerte de los animales. En países como India o México, según un informe reciente de Finagro, este tipo de seguros climáticos, que requieren del respaldo de políticas públicas y de la Gestión Integral del Riesgo, son muy usados. En Colombia, el seguro agropecuario es el resultado de una asociación público-privada, en la que las compañías aseguradoras amparan a los productores de manera individual o colectiva contra cierto tipo de riesgos a cambio de una prima que es parcialmente subsidiada por el Gobierno Nacional a través de Finagro. Actualmente, según el ministro Valencia, el subsidio es hasta del 90% del valor de la prima. El productor pagaría el restante.  Acorde con Finagro, existena varias modalidades de prima. “Hay una de pago único, en la que el asegurado debe hacer un solo desembolso que usualmente es antes de que la póliza entre en vigencia. Hay otra de tipo periódico, en donde se programan cuotas regulares que pueden ser incluso anuales, dependiendo del tiempo total de cobertura establecido”, dice un documento explicativo de la entidad. En Colombia existen cinco entidades que ofrecen el seguro agropecuario: Mapfre, Suramericana, La Previsora, Seguros Bolívar y Allianz; por riesgos como exceso o déficit de lluvias, heladas, vientos fuertes, inundaciones, granizadas, deslizamientos y avalanchas e incendios. Incluso, también se contemplan riesgos biológicos como plagas o enfermedades. Y aunque los sectores que más utilizan los seguros, acorde con Finagro, son café, banano, maíz, plantas forestales, arroz, caña de azúcar y tabaco, la entidad aseguró que todos los cultivos son objeto de este tipo de ayudas.  Pagos por miles de hectáreas aseguradas año a año Seguros: los dos más frecuentes  Antes de acercarse a la compañía de seguros debe saber que existen dos clases: el tradicional y  el paramétrico o por índices.El tradicional, que puede ser tomado por cualquier productor sin importar el tamaño de su cultivo, cubre costos de producción y se indemniza la baja productividad o incluso la pérdida total del cultivo. Para esto, la compañía aseguradora envía a un funcionario para que, en terreno, haga una inspección de la plantación y verifique los daños.  Por otra parte está el seguro paramétrico. Su principal característica es que el pago de indemnización no se ejecuta teniendo en cuenta apreciaciones particulares sino la información aportada por entidades meteorológicas oficiales y el cruce de esa información con la que presente el afectado.  Antes de asegurarse, el productor debe tener en cuenta algunas caraterísticas relevantes de su cultivo, como si la cosecha es de larga o corta duración o si tiene vocación exportadora. Estas particularidades definirán qué tipo de seguro es el más adecuado. Fuente y autor: https://semanarural.com/web/articulo/los-seguros-agropecuarios-son-una-medida-a-disposicion-de-los-campesinos-en-colombia-para-reducir-los-danos-que-dejan-eventos-climaticos-como-las-heladas/1309
Enero 28, 2020
En El Quindío Se Inaugura Planta De Aguacate Hass
En La Tebaida, Quindío, está la planta para el procesamiento y exportación de aguacate Hass de Green SuperFood. Green SuperFood inaugura hoy en el departamento del Quindío una planta de empaque de alta tecnología para la exportación de aguacate Hass, en la que invirtió 2.500 millones de pesos. El complejo está ubicado en el municipio de La Tebaida, cuenta con un área de 3.500 metros cuadrados, está dotada con equipos de tecnología de punta de primer nivel con capacidad para procesar 18.000 toneladas de fruta al año, cuartos de prefrío y capacidad de almacenamiento para 10 contenedores. Mauricio López, gerente Comercial de Green SuperFood, asegura que abrir esta planta contribuye a expandir el conocimiento que hoy existe en cuanto al tratamiento poscosecha de la fruta para fines de exportación en la región, donde hay un gran potencial ya que posee aproximadamente 3.000 hectáreas sembradas de aguacate Hass y cerca de 1.500 de lima Tahiti. El empresario asegura que la apertura de la planta de empaque también traerá múltiples beneficios para la zona productora, los agricultores y en gran medida para la economía de las familias del Quindío, pues generará 235 empleos directos e indirectos, tanto en la planta como en las fincas, lo que mejorará la calidad de vida de muchas familias quindianas. Le puede interesar: Apoyo a la expansión del aguacate Hass Green SuperFood apuesta por convertirse en una de las empresas líderes en la producción y comercialización de aguacate Hass en Colombia y Suramérica, involucra en su modelo de negocios políticas de responsabilidad social y ambiental en todos sus procesos, por este motivo, y en la búsqueda de tener una alta competitividad a nivel mundial, ha instalado tecnología de punta incluida en su nueva planta y en sus cultivos. “Esta nueva planta contará con el calibrador Compac, el cual, además de otorgar calibración por peso, goza de sistemas de selección que aseguran su proceso de empaque. Una tecnología ideal para proyectos que están iniciando y que, desde ya, desean tener la ayuda de la mejor maquinaría en el sector”, señala Sebastian Londoño, gerente de Agrosermaq, empresa colombiana que representa a Sienz y Compac en Colombia, y encargada de diseñar y manufacturar líneas de selección en el mercado doméstico y en plantas de postcosecha. Fuente y autor: https://www.elcolombiano.com/negocios/agro/planta-de-aguacate-hass-en-el-quindio-BF12355352
Enero 28, 2020
Panamá: Cebolla Que No Cumpla Con Normativa Técnica Será Retirada Del Mercado
La medida adoptada es en referencia a la cebolla almacenada en el mercado central de la Cadena de Frío en Panamá, atendiendo las denuncias de los agricultores al no cumplir con lo que establece la legislación panameña para los productos importados.. “En Panamá se consume 50 mil quintales de cebollas al mes. “ La cebolla que no cumpla con el Reglamento Técnico DGNTI-COPANIT 52-2017 será retirada del mercado, este fue el acuerdo al que llegaron los productores de las tierras altas de la provincia de Chiriquí, y el ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama. La medida adoptada es en referencia  a la cebolla almacenada en el mercado central de la Cadena de Frío en Panamá, atendiendo las denuncias de los agricultores al no cumplir con lo que establece la legislación panameña para los productos importados. “Nuestro interés es hacer las cosas bien, ser serios y responsables, ya que es la única manera de ganar confianza y credibilidad entre los productores;  es “necesario actuar de forma inteligente, pegando fuerte, pero cumpliendo con la ley”, sentenció Valderrama. La decisión será coordinada con la Autoridad de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (Acodeco) y el  Departamento de Protección de Alimentos, (DEPA) del Ministerio de Salud. Durante la reunión,  también se adelantaron detalles para las mejoras a los caminos de producción, y se anunció la creación de una comisión interinstitucional para desarrollar una normativa de movilización de carga agrícola para esta región fronteriza a fin de enfrentar el contrabando de productos agropecuarios a través, de la frontera tico-panameña, a cargo de la Secretaria Técnica del Gabinete Agropeciario, Blanca Gómez. Fuente y autor: https://www.panamaamerica.com.pa/economia/cebolla-que-no-cumpla-con-normativa-tecnica-sera-retirada-del-mercado-1154653